Acidosis en el ganado lechero

Joaquina

¿Qué es la acidosis?

La acidosis ruminal es un proceso derivado de la acumulación excesiva de ácidos grasos volátiles (AGV) en el rumen. 

Esta acumulación puede darse por:

  1. Producción excesiva de ácidos grasos volátiles.
  2. Absorción insuficiente de los ácidos grasos volátiles a través de la pared ruminal.
  3. Aportación (vía saliva o vía ingestión) insuficiente de sustancias tampones al rumen.
  4. Ritmo de paso ruminal excesivamente lento. 

La severidad de la acidosis ruminal está determinada por la magnitud de la caída del pH. En este sentido, la acidosis en el ganado puede ser aguda (pH < 5,0) o subaguda (5,0 ≤ pH < 5,5).

Normalmente, la acidosis ruminal aguda va acompañada de acidosis metabólica (reducción del pH sanguíneo). Los signos clínicos incluyen: cese del consumo, dolor abdominal, diarrea, deshidratación, taquicardia y tambaleo. Las vacas que sobreviven a los efectos de la acidosis ruminal aguda pueden morir debido a las complicaciones originadas a partir de infecciones micóticas y/o bacterianas del rumen.

En el caso de la acidosis ruminal subaguda, la depresión del pH ruminal es menos pronunciada, y se origina, principalmente, por la acumulación de AGV más que por la concentración de ácido láctico a nivel ruminal. Uno de los primeros signos es la disminución del consumo, lo cual repercute sobre la producción. Se estimó que en una vaca afectada por esta patología la producción de leche puede caer hasta 3 kg/día.

 

¿Cuáles son los síntomas más frecuentes que podemos observar?

  • BAJO pH: En muchas ocasiones, la acidosis ruminal coincide con raciones muy ricas en concentrado que no estimulan la rumia y por lo tanto la capacidad de mezclar y distribuir los AGV a través del líquido ruminal también disminuye. Además, durante los cuadros de acidosis el flujo sanguíneo gastrointestinal disminuye, lo que junto con la poca motilidad ruminal y el endurecimiento de la mucosa ruminal con lleva a que una relativamente menor proporción de los AGV sea absorbida (lo cual acentúa aún más el cuadro acidótico). Por otro lado, los AGV son absorbidos a través de la pared ruminal mediante un intercambio con el bicarbonato sanguíneo (la mitad del bicarbonato ruminal procede de la saliva, la otra mitad de la sangre). Al disminuir la absorción de AGV todavía se exacerba más la acidosis ruminal, pues la entrada de bicarbonato disminuye.
  • DISMINUYE EL CONSUMO DE ALIMENTO: Después de un cuadro de acidosis los animales dejan de comer. Esto se debe en gran medida al acumulo de AGV, glucosa y restos de cuerpos bacterianos que producen un aumento en la osmolaridad ruminal. Cuando la osmolaridad ruminal asciende por encima de los 350 mOsm se produce un marcado descenso del apetito. Cuando esta osmolaridad se restablece los animales vuelven a comer con gran voracidad debido al intervalo de tiempo mayor sin comer. 
  • DIARREA: suelen aparecer heces acuosas y brillantes. Suelen ser recidivantes.
  • LAMINITIS: pueden presentarse en algunos casos. La acidosis ruminal que conlleva una acidosis metabólica (se acumula ácido láctico en la sangre y desciende el pH sanguíneo) posee un mayor riesgo de inducir laminitis debido a que cuando el pH sanguíneo baja se estimula la circulación digital. Por otro lado, desde la pared ruminal (dañada por el bajo pH) se absorben sustancias vasoactivas como la histamina y endotoxinas derivadas de los cuerpos de las bacterias ruminales que van apareciendo conforme el pH disminuye. La combinación de altas concentraciones de histamina, el incremento de flujo sanguíneo digital y la alta osmolaridad sanguínea inducen un aumento de la presión sanguínea en el interior de la pezuña de las vacas. La laminitis ocasiona edema y hemorragias a nivel de la pezuña y causa gran dolor en la vaca.
  • DISMINUCIÓN DE LA PRODUCCIÓN: Se estima que en una vaca afectada puede disminuir su producción de leche hasta 3 kg/día.
  • DEPRESIÓN DE LA GRASA EN LECHE: Existe una correlación bastante clara entre el pH ruminal y la concentración de grasa en leche. Un buen signo de acidosis es la producción de leche con más de 0,4 puntos de porcentaje de proteína por encima de la concentración de grasa en leche.
  • DISMINUCIÓN DE LA RUMIA Y MASTICACIÓN: Durante la rumia, las vacas suelen producir unos 275 ml de saliva por minuto (Cassida y Stokes, 1986). Considerando que la saliva tiene una concentración media de bicarbonato de 6000 mg/l, por cada hora que una vaca deje de rumiar se está dejando de aportar unos 100 g de bicarbonato al rumen, por lo que el riesgo de acidosis aumenta. Una vaca en producción debería estar masticando y rumiando entre 9 y 12 horas diarias.

 

¿Cómo podemos prevenir y controlar la aparición de acidosis?

  • Elaboración de dietas seguras.
  • Favorecer la rumia. El contenido en FND-forraje y su tamaño parecen ser los criterios más relacionados con el estímulo de la rumia.
  • Incluir, si es necesario, aditivos que ayuden a combatir el descenso del pH ruminal. Tampones y alcalinizantes.
  • Ofrecer la ración el mayor número de veces posible en el día (al menos 2 veces).
  • Evitar cambios bruscos de dieta.
  • Monitoreo del score fecal

 

Finalmente, el hecho de que el límite entre la máxima producción de leche y la sobrealimentación con granos es extremadamente estrecho, determina que la acidosis ruminal (principalmente la subaguda) probablemente continúe siendo un problema importante en los tambos, a pesar de que muchas de las medidas de manejo aquí descritas se consideren en la nutrición de la vaca lechera.

 

Referencias

BACH, A. IRTA. 2002. Trastornos Ruminales en el vacuno lechero.  

BLANCH, M. 2009. Estudio de la acidosis ruminal y nuevas estrategias de prevención. 

BRETSCHNEIDER, G. 2009. Acidosis Ruminal en el Ganado Lechero. INTA Proyecto Lechero. http://rafaela.inta.gov.ar/info/documentos/nutricion/acidosis_ruminal_2009.pdf

CALSAMIGLIA,S. y FERRET ,A. 2002. XVIII Curso de Especialización FEDNA, Barcelona, España, 97-115. *Departamento de Ciencia Animal y de los Alimentos, Universidad Autónoma de Barcelona.

CAMPOS, J. 2008. Fisiología de la acidosis ruminal y sus implicaciones en la producción animal. JIMENO, V. GARCIA, P. MAJANO, M. 2004. Acidosis Ruminal y patologías asociadas en rumiantes

SALADO, E. y ROSKOPF, P. Enfermedades del período de transición en vacas lecheras: monitoreo y prevención. INTA EEA Rafaela .

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